Centro de tratamiento vs. Comunidad terapéutica

fileuploads/noticias/terapias.jpg 15/05/2020

Centro de tratamiento vs. Comunidad terapéutica

Tanto de carácter legalcomo son el alcohol o el tabaco, como de carácter ilegal, como son el cannabis, la cocaína o fármacos no prescritos, entre otros. Es habitual salir con los compañeros de trabajo, o las distintas amistades, o incluso con nuestros familiares, a una terraza a tomar algo. En España, en concreto, se vive un ambiente altamente social que propicia sobre todo la bebida alcohólica.

 No obstante, siempre está presente el riesgo y peligro de desarrollar una problemática con estas sustancias. Según los estudios anuales de la OMS o de NIDA, en los últimos años ha habido un considerable aumento del consumo problemático de drogas, que requiere de especial atención, tanto entre la población joven como entre los adultos, cada grupo con ligeras diferencias en tipo, cantidad o frecuencia de consumo. 

Aunque se tiene conocimiento de ciertos peligros que conllevan las drogas, se ha observado que, cuando esta situación se da en una familia, existe un primer gran desconocido: ¿Qué tipo de ayuda necesita? ¿Cuál es el centro más adecuado para la rehabilitación y mejora de mi allegado?. 

Rápidamente nos metemos en internet a buscar toda la información posible que nos permita ayudar a aquel familiar que presenta un problema. Cuando la búsqueda se centra en centros de tratamiento, nos encontramos principalmente con dos tipos diferentes que, aunque con similitudes, presentan diferencias en la manera de tratar la enfermedad adictiva. Así, podemos diferenciar las comunidades terapéuticas de los centro de tratamiento. 

Comunidad terapéutica 

Creadas a finales de los años 50 con el fin de que los pacientes de psiquiátricos con graves trastornos mentales participaran activamente en su recuperación, pasaron en pocos años a usarse en el tratamiento de personas adictas. Así, en una comunidad terapéutica, las personas con problemas de adicción y otros problemas mentales viven juntos de manera organizada, para promover una vida libre de drogas.

Se forma una sociedad en la que todos asumen diferentes roles y cumplen reglas estrictas (que se castigan duramente cuando no se cumplen) de funcionamiento ocupacional y educativo. 

Sus principales características son:

- Se prohíbe la violencia

- Deben rendir cuentas: los pacientes deben colaborar activamente tanto a nivel de tratamiento como a nivel administrativo en el funcionamiento y mantenimiento de la comunidad.

-        Se sigue un sistema de puertas abiertas: el paciente decide cuándo ingresar y cuándo recibe su alta, aunque se pueden dar medidas de presión para que permanezca en la comunidad si así se decide. Además, la permanencia en la comunidad depende de la consecución de logros por parte del paciente, aunque existiendo un tiempo máximo de ingreso.

- Se realizan todo tipo de actividades: se realizan actividades como educación física, informática, teatro, aprendizaje de laborales como jardinería o alimentación…son los propios pacientes quienes se encargan del servicio de comedor (ellos cocinan), de limpieza, orden… además, existen reuniones grupales donde escuchan las experiencias personales de cada uno, y que constituyen las intervenciones terapéuticas.

- Se basa en el modelo de autoayuda, donde se relacionan con otros exadictos que sirven como modelo del progreso en el tratamiento. Estos exadictos ejercen autoridad sobre los nuevos pacientes y marcan las responsabilidades, dirigiendo también las reuniones grupales

- No se trata de una institución donde se abarquen y resuelvan todos los problemas de los pacientes, sino que se focalizan en que adquieran responsabilidades propias de la vida diaria como forma de rehabilitación y recuperación de la propia vida particular de la persona.

- No existe atención individualizada: Ya que casi todas las sesiones se trabajan de manera grupal.

 Centro de tratamiento 

También creados con el fin de ofrecer a los pacientes una rehabilitación en la problemática adictiva, focalizan el tratamiento en las necesidades propias de la persona, aprendiendo sobre su enfermedad para poder afrontarla y recuperar una vida normoadaptada. Siempre teniendo en cuenta que la adicción es una enfermedad del cerebro crónica, enfocan el tratamiento en las necesidades personales de cada paciente, y haciendo hincapié en la restructuración cognitiva, que determina las conductas. 

Así, se centran en los motivos que han generado el consumo, y el análisis y conocimiento de la propia persona y las dificultades que presenta en su funcionamiento. 

Sus principales características son:

- Consideran necesario el ingreso voluntario: la motivación propia del paciente a su recuperación es un aspecto determinante en el tratamiento. Aquellos pacientes que se ven presionados a ingresar presentan menor porcentaje de mejora.

- Tiempo en base al nivel de mejora: se determina un tiempo primario de ingreso residencial que permite abarcar todos los aspectos que la enfermedad engloba, pudiendo ampliarse según la evolución del paciente. Los estudios determinan que los tratamientos de 90 días aumentan la probabilidades de mejora a largo plazo.

- Trabajo bajo una planificación: se siguen unos horarios de alimentación, sueño y rutinas, fundamentales en la estabilización y constancia de rutinas.

- rabajo en base a la enfermedad: los pacientes no se ocupan de las labores de mantenimiento, sino que el tratamiento se focaliza en el trabajo cognitivo y conductual personal. De este modo, a nivel psicológico, se analizan las distorsiones del pensamiento, las alteraciones emocionales, o las dificultades de procesamiento e interpretación de la realidad, mediante técnicas cognitivas que permiten posteriormente enseñar estrategias de afrontamiento y resolución de los diferentes desajustes en estos aspectos.

- Aprendizaje de habilidades sociales: resolución de conflictos, toma de decisiones, manejo de las emociones, estilos de comunicación, planificación, escucha activa, etc. No se permiten conductas violentas de ningún tipo.

- Tratamientos individualizados dirigidos por profesionales de la salud: se llevan a cabo terapias individuales y grupales dirigidas por psicólogos, terapeutas y psiquiatras altamente cualificados en el campo.

- Psicoeducación familiar: se incluye a la familia en el tratamiento, personas fundamentales en la vida del paciente, con quienes además convivirá tras el ingreso. El apoyo familiar aumenta las probabilidades de recuperación, por lo que el abordaje a las familias también se tiene en cuenta en estos centros, involucrándoles desde el principio en el trabajo ante la enfermedad.

- Reinserción paulatina: permite a los pacientes enfrentarse a su vida cotidiana poco a poco y con control, para evitar recaídas en conductas desadaptadas.

- Tratamiento de patologías duales: los centros de tratamiento residencial abarcan cualquier otra problemática que sea concomitante con la adicción.

- Posibilidad de seguimiento terapéutico en el mismo centro: los centros de tratamiento ofrecen a sus pacientes un seguimiento ambulatorio que permite ir trabajando la adaptación a la vida personal, afrontando las posibles dificultades, hasta una plena recuperación.

- Habitación individual:  Con ciertas comodidades 

Como se ve, ambos tipos de centros abordan la recuperación de la enfermedad desde distintos aspectos, aunque siempre buscando el bienestar de la persona. La elección de un tipo de centro u otro depende de las necesidades de la persona que necesita ayuda, junto con sus más allegados. 

Si usted o un familiar se encuentra ante esta necesidad, el Centro de Tratamiento Valle del Tiétar ofrece un tratamiento residencial personalizado, que permite a las personas recuperar un estilo de vida saludable y de bienestar.

 Puede visitarnos en www.ctvtietar.com o en el 918644181

Nuestro centro permite actualmente ingresos disponiendo de medidas de seguridad ante el coronavirus

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